David Ulansey argues that Mithraic iconography was actually an astronomical code, and that the cult began as a religious response to a startling scientific discovery.
Peter Kingsley interpreta el poema de Parménides a la luz de inscripciones del sur de Italia y lo sitúa en un trasfondo religioso ligado a los ritos de incubación y a los sacerdotes de Apolo.
La localización de una comunidad mitraísta en San Juan de la Isla posee un notable interés, debido a la débil popularidad de este culto oriental entre las poblaciones de Hispania.